Maldito internado! lo detesto. lo único que quería era no entrar a clases, lo estaba pasando tan bien.
Lo que extraño de aquel internado es a la Katy Daza la extraño demacíado, también extraño a la Feña Muñoz, aquellos tiempos eran inolvidables, no?
Lo peor del día fue que me levante y saque mis queridos cigarros del morral y los puse en mi cama para acordarme de llevarlos y fumarme uno en la placita, y cuando llegue a la perra plaza revise mi mochila y no estaban mis cigarros, creo que por eso empezó mal mi día.
Después no me dejaron cambiarme de curso, luego cuando asignaron a los profesores me tocaron los viejos mas brigidos y mas antibuenaonda que podía haber en ese internado weón!
La verdad fue un fracaso, hasta que llegué me heche en mi cama a fumarme un cigarro, y a escribir y desahogarme con esta volá que igual es estúpida, pero en fin, vuelve la rutina, vuelve la desgraciada e impertinente rutina.
